La Caléndula es una de las flores más utilizadas en la cosmética natural. La podemos identificar por su intenso color naranja (también puede ser amarilla), por sus pétalos redondos agrupados en varios pisos, y por sus hojas largas y un tanto ásperas.

Tiene propiedades antiinflamatorias, regenerantes y cicatrizantes.
Para beneficiarnos de ella, podemos macerar sus flores en cualquier aceite vegetal y aplicarlo directamente sobre eczemas, pieles irritadas, pieles sensibles, e incluso, sobre una picadura de mosquito.

Cápsula de la serie de mini vídeos “Las Plantas de la Cosmética Natural”, grabado para Canal Decasa.