“¿CÓMO PUEDE SER QUE TENGA LA PIEL TAN SECA SI BEBO MUCHÍSIMA AGUA?”

Beber agua no es un tratamiento para la piel seca y descamada.

La piel seca no se hidrata bebiendo agua, se hidrata con cremas. La piel seca y descamada es el resultado de una alteración de la barrera hidrolipídica, donde hay una menor cantidad de sebo y lípidos epidérmicos, dando lugar a que el agua se evapore.

Entonces ¿beber agua no influye sobre nuestra piel? ¡Por supuesto que sí! Una cosa no quita la otra. La deshidratación interna, es decir, la falta de agua en nuestros tejidos, también se refleja en la piel, pero no en forma de descamación y tirantez, sino en pérdida de turgencia.

Cuando nuestro organismo está deshidratado aparece “el signo de pliegue”. Para determinarlo, se pellizca entre dos dedos la piel del brazo, del abdomen, o del dorso de la mano durante unos segundos y luego se suelta. La piel con turgencia normal regresa rápidamente a su posición normal, mientras que la piel con disminución de la turgencia retorna despacio a su estado natural. Ingerir la cantidad adecuada de líquidos es fundamental para nuestra piel y organismo. ¡Más del 50% de nuestro peso es agua! Y debemos tener en cuenta que las necesidades hídricas dependen de cada individuo y de cada circunstancia.

Fuente: “Piel sana un corpore sano” – Consejos prácticos para tener una piel sana, bonita y radiante, de la Dra. Andrea Combalia, Ed. Grijalbo, 2021.