Después de limpiar la piel, debemos tonificarla. Una de las formas más sencillas es mediante una infusión de flores o plantas. La de manzanilla es de mis favoritas. Hacemos una infusión concentrada, a razón de 3 cucharaditas de manzanilla por taza. Vertemos agua previamente hervida sobre las flores y dejamos que repose durante al menos 10 minutos. Después colamos.

Como sólo nos va durar unos 3 días en la nevera, podemos emplear la mitad de la infusión para nuestra rutina facial, y la otra mitad para tomar. ¡Les vendrá de maravilla tanto a nuestro organismo, como a nuestro estado de ánimo! Entonces, por cada media taza de infusión podemos añadir:

  • Media cucharadita de glicerina líquida vegetal : si tenemos la piel seca/sensible.
  • Media cucharadita de aloe vera: si tenemos la piel normal/mixta/grasa.
  • Media cucharadita de vinagre de manzana: si tenemos la piel muy grasa/acné.

Pulverizamos sobre nuestra piel, o aplicamos mediante toquecitos con ayuda de un algodón. Dejamos secar, y aplicamos nuestra crema habitual. A continuación te dejo una foto con la receta completa por si quisieras guardarla en tu móvil para poder acceder a ella rápidamente. Solo tienes que pulsar el botón derecho del ratón sobre la foto. Y a continuación, el vídeo.

https://youtu.be/U1j-12Yq6ss