El pasado 6 de febrero se puso en contacto conmigo el programa “La mañana” de la 1 de Televisión Española, porque la Organización de consumidores y usuarios OCU había publicado los resultados de los análisis a 9 pintalabios de reconocido prestigio mundial. Aquí puedes consultar las marcas analizadas.

Querían que mostrara mis alternativas naturales a los pintalabios industriales. Así que nos pusimos manos a la obra. Hicimos, -mi marido y yo -, nuestros pintalabios favoritos, preparé mis aceites vegetales, mis ceras naturales, mis pigmentos, y al día siguiente nos trasladamos al plató de la primera cadena. Aquí puedes ver la entrevista que me hizo la periodista María Casado en directo:

El asunto es que los pintalabios analizados cumplen con la normativa actual y desde ese punto de vista son legales, (=seguros?). Lo que reclama la OCU es que las autoridades revisen los requisitos, para que sean más exigentes, y puedan garantizar la salud de los consumidores.

¿De qué sustancias tóxicas estamos hablando?

MOSH: Hidrocarburos saturados de aceites minerales.

MOAH: Hidrocarburos aromáticos de aceites minerales.

¿Cuál es la normativa actual?

Actualmente no existe normativa sobre el MOSH en productos cosméticos, aunque por su toxicidad, la asociación europea de fabricantes recomienda que no se supere el 5% en este tipo de productos. Pero es solo una recomendación, así que hoy en día hay en el mercado pintalabios que son legales y que superan esta dosis.

Los MOAH están prohibidos en alimentos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, pero no hay restricciones en los cosméticos, a pesar de que hay un estudio del Centro Nacional para la Información Biotecnológica (NCBI) que demuestra que puede absorberse vía dérmica. Además, con más razón, debería haber una reglamentación más estricta en el caso concreto de las barras labiales, pues terminamos ingiriendo el 80% de lo que aplicamos en los labios, lo que supone que, en un año podríamos habernos comido unos 3 kilogramos de pintalabios.

Aunque el problema no solo está en los pintalabios femeninos, la OCU ya denunció esto mismo hace un año tras analizar protectores labiales infantiles y de adultos. Porque el problema fundamental no está en los colorantes, sino en la base del labial. Para abaratar costes se emplean aceites minerales procedentes del petróleo, precio que por cierto no suele repercutir en el cliente final, ya que las marcas analizadas no son precisamente las más baratas, sino que más bien se invierte esa ganancia en marketing y en las grandes multinacionales. La alternativa en cosmética natural son los aceites vegetales que se obtienen por presión en frío de semillas o frutos vegetales.

Según la Organización Mundial de la Salud OMS, hay muchas sustancias que están pendientes aún de analizar. Se calcula que unos 12.000 ingredientes que hasta ahora se consideraban seguros, son utilizados en productos de higiene y tratamiento. De ellos, sólo 2.400 han sido investigados bajo esta nueva perspectiva de la contaminación hormonal, y de los analizados, 1.200 se han definido como tóxicos.

Aquí hay dos factores que influyen considerablemente. Por un lado el efecto cóctel o la combinación de varios ingredientes cosméticos que producen toxicidad en nuestro organismo. Los aceites minerales están presentes en la mayoría de productos cosméticos industriales. Por otro lado, el efecto tiempo o la exposición prolongada, ya que ciertas sustancias tienden a acumularse en el organismo. Por ejemplo, los MOSH se acumulan en hígado, bazo, en tejidos, nódulos linfáticos y pueden llegar a ocasionar microgranulomas.

Los MOAH son considerados como posibles sustancias carcinógenas y mutagénicas, que pueden actuar como carcinógenos y se han identificado como potenciales disruptores endocrinos.

El material y la composición porcentual de las fracciones individuales de aceite mineral a veces pueden ser muy diferentes dependiendo del origen y el propósito respectivo de los aceites minerales. Por ejemplo, los aceites minerales crudos y técnicos contienen niveles relativamente altos de MOAH, mientras que los aceites minerales medicinales refinados generalmente solo contienen trazas o niveles no detectables de componentes aromáticos.

¿Cómo puede el consumidor saber si su producto cosmético tiene MOSH o MOAH?

No puede. No viene indicado en el producto. Solamente se puede saber mediante una análisis exhaustivo en un laboratorio. Lo que si que podemos hacer es evitar a toda costa los aceites minerales. Los encontrarás con este código INCI:

  • Cera microcristalina o microcrystalline wax;
  • Ceresin;
  • Hydrogenated microcrystalline wax;
  • Hydrogenated polyisobutene;
  • Ozokerite;
  • Paraffin o parafina;
  • Paraffinum liquidum;
  • Petrolatum;
  • Polybutene;
  • Polyethylene;
  • Synthetic wax.

Si no se refinan bien, todas estas grasas minerales pueden arrastrar MOSH, POSH (muy similares a los MOSH, se analizan de forma conjunta) y MOAH. Estas impurezas son sustancias que, si se ingieren, pueden resultar tóxicas, algunas de ellas potencialmente cancerígenas.

Mi propuesta es:

Evitar los aceites minerales procedentes del petróleo, y en su lugar optar por los aceites vegetales derivados de frutos o semillas.

Saber qué nos estamos poniendo exactamente sobre nuestra piel, cabello y en este caso concreto en los labios. Con más razón aún, pues es muy habitual que lo ingiramos sin darnos cuenta.

Por ello trabajo incansablemente en mi escuela online, para poder ofrecer alternativas reales al alcance del consumidor. Una vez que aprendas a preparar tus propios pintalabios y maquillajes, podrás prepararlos a un precio muy reducido, comprando las mejores materias primas y sabiendo qué es lo que te estás poniendo exactamente sobre tu piel y tus labios. Aquí te dejo toda la información por si pudiera ser de tu utilidad.

Y en este vídeo podrás hacerte una idea de cómo sería hacer tus propios maquillajes en casa:

Con amor,

Victoria Moradell