Nunca es tarde para cuidarse. Muchas veces me preguntan si una vez que ya han salido las arrugas merece la pena cuidar la piel. La respuesta es un rotundo sí.

Cuidar la piel

La arruga puede ser bella, o “arruga” a secas. Una piel madura y cuidada es preciosa. Pero eso sí, hay que cuidarla. Conforme vamos envejeciendo, las funciones y la estructura de la piel se van deteriorando: la piel se vuelve más fina y traslúcida, y también más sensible a las agresiones externas; las fibras de colágeno y elastina van perdiendo su función, dejando un aspecto cada vez menos firme y elástico; la pigmentación pierde uniformidad y aparecen manchas.

Y esto es un proceso completamente natural. Nuestra piel habla de lo que hemos vivido. Pero está en nuestras manos envejecer de la forma más bonita y saludable posible. La pregunta que debemos hacernos es, ¿nuestra piel refleja los años que tenemos?

Envejecimiento de la piel

Podemos distinguir dos tipos de envejecimiento. El natural y propio de la edad (intrínseco), y el envejecimiento prematuro que se produce por factores externos al organismo (extrínseco):

Envejecimiento intrínseco

Más o menos a partir de los 50 años la piel se muestra más seca, fina, flácida y áspera. Las arrugas son cada vez más visibles y con frecuencia existen áreas hiperpigmentadas.

Envejecimiento prematuro

Es el producido antes de tiempo debido al estrés, a la inestabilidad emocional, a la falta de sueño; por sobreexposición a viento, frío o contaminación; por mala alimentación, falta de ejercicio físico, tabaco o alcohol. También influye tener la piel constantemente deshidratada y no cuidarla según sus necesidades.

¿Qué podemos hacer?

Así que, hay mucho que podemos hacer por mejorarla y mantenerla bella. En primer lugar, podemos revisar nuestros hábitos diarios, y en segundo lugar atender sus necesidades cutáneas. Lo primordial es aplicar una buena crema hidratante al menos dos veces al día. También debemos evitar la limpieza con jabones alcalinos, y en su lugar utilizar solo limpiadores suaves, o bien una leche limpiadora especialmente indicada para pieles secas, sensibles y maduras, que después retiramos con una gasa o algodón. Tanto el agua por su elevado pH, como ciertos jabones, pueden debilitar el manto ácido que recubre la piel y hacerla más vulnerable.

Nuestra piel habla de lo que hemos vivido. Pero está en nuestras manos envejecer de la forma más bonita y saludable posible

Utilizar cosmética natural con algún activo indicado para pieles maduras sería, además, una buena idea. Los principales son: ácido hialurónico, vitaminas C y E, coenzima Q10, ácido kójico, té verde, centella asiática y equinácea. Además, aquí os traigo una propuesta sencilla de sérum anti envejecimiento para hacer en casa:

  • 48 gramos de aceite vegetal de granada
  • 10 gotas de aceite esencial de geranio
  • 5 gotas de aceite esencial de siempreviva
  • 1 gramo de vitamina E
  • Lo mezclamos todo en un recipiente y lo aplicamos dos veces al día sobre la piel limpia.

Otros aceites esenciales indicados para pieles maduras son: lavanda, pachuli, ciprés, sándalo, nerolí, rosa, manzanilla, palmarosa y mirra.

Y sin duda, la primera causa de envejecimiento prematuro de la piel es la exposición solar. Se estima que el 90% de los cambios cutáneos asociados a la edad son consecuencia de una exposición solar crónica sin medida y sin protección solar, en particular por su acción sobre el ADN celular. Por eso siempre, siempre, deberíamos llevar protección solar al menos en el rostro, y mejor también en las manos, cuello y escote. El sol no solo produce las temibles quemaduras solares, sino que la radiación es capaz de penetrar hasta las capas más profundas, envejeciendo nuestra piel de forma prematura. La protección debe ser tanto UVB como UVA.

Este artículo ha sido publicado en la revista Bio Eco Actual en el mes de Diciembre del 2020 aquí te dejo el enlace por si quieres leer la revista completa:

https://www.bioecoactual.com/wp-content/uploads/2020/11/BioEcoActual_Diciembre_2020.pdf